miércoles, 18 de noviembre de 2020

EJERCICIO Nº2

"...La imagen de un espejo es la imagen de nuestra consciencia, la interpretación que tenemos nosotros de nuestra realidad subjetiva y de nosotros mismos...pero también los espejos pueden mostrar la realidad que verdaderamente es, la realidad objetiva que nos ocultan, pues refleja (proyecta) el universo de las energías del supraconsciente...Cuando usted se mira al espejo, el espejo lo mira a usted y la imagen reflejada no es la de esta realidad, sino la del universo de su consciencia...

…Hoy veremos uno de los conocimientos más ocultos de las escuelas iniciáticas, pues no es aconsejable para profanos o grados inferiores que no tengan el conocimiento necesario en el manejo de energías, por su alta peligrosidad en ocasionar daños irreparables en el cuerpo mental de los que intenten ver lo que no tienen que ver…” EE
 
Estuve intentando diseñar un procedimiento metafísico seguro para realizar un ejerció con espejos que sea completamente inofensivo. El problema y riesgo de estas experiencias, es que no sean realizadas cumpliendo todos los pasos de forma impecable, por consiguiente, tenía que desarrollar algo que no funcionara si no se realizaba de forma correcta, para así asegurarme que no habría ninguna posibilidad de daño colateral por un mal procedimiento del mismo y que el ejecutor estaría a salvo si algo hacia mal y el ejercicio no se efectuaba como debía.

Primero veamos y recordemos cómo funciona lo que percibimos con los sentidos de nuestra realidad subjetiva. Todo dato de entrada sea visual, auditivo, olfativo, gustativo o táctil es procesado por el cerebro como señales eléctricas y químicas. Nosotros no vemos con los ojos, vemos por la corteza occipital que es la encargada de decodificar las señales que la vista le transmite. Cada sentido tiene un rango específico y acotado de percepción que el cerebro decodifica, en digamos, pixeles de información. Esas señales eléctricas y químicas que percibimos como sentidos son las que acotan la realidad general a un espacio matricial especifico sea este o cualquier otro. No vemos lo que no percibimos, por tanto, hay que ampliar el rango de percepción si queremos ver más de lo que vemos o ver más allá de lo que nuestra mente proyecta.    

Ya sabemos que nuestra frecuencia, efecto Tesla, es acorde a la resonancia Schumann del planeta, o sea que oscila entre los 7.82 y 15.64 Hz según nuestro universo y la expansión de consciencia que hayamos logrado. Nuestra percepción visual tiene un rango de entre 380 y 780 nm (nanómetros) a una velocidad de entre 24 y 30 fps (fotogramas por segundo) con una tasa de refresco de imagen (frecuencia o número de veces por segundo que el ojo puede actualizar una imagen para percibir el movimiento) que varía entre los 48 y 60 Hz. Cuanto más alto el refresco, más detalles percibimos y por consiguiente más cosas vemos dentro del rango visible como pasa en los videojuegos. Lo que intentaremos hacer es subir o variar la tasa (frecuencia) de refresco de nuestra vista para ver lo que no se ve y percibir lo que realmente somos.

La tasa de refresco de nuestra percepción visual no es la misma para todos, varía según una serie de parámetros físicos y psíquicos particulares, pero se encuentra en el rango antes citado y en un promedio de 55Hz a 27fps. El encargado de mantener la tasa en una frecuencia estable dentro del promedio, es el parpadeo del ojo, que además de lubricar el globo ocular (limpiar el lente de la cámara) mantiene estable los Hz y los fps de la imagen que el ojo registra.  Lo que haremos es inestabilizar la frecuencia para que esta varíe continuamente aumentando y disminuyendo la tasa de refresco y por consiguiente los fotogramas por segundo que el ojo capta, y utilizaremos el reflejo del espejo para confundir/engañar a nuestra psiquis y abrir una puerta al supraconsciente para así poder observar lo que veamos a través de ella. No recomiendo que hagan este ejercicio si tienen dudas o temor, pues si bien es inofensivo, puede provocar posterior sugestión por lo que pudieran ver reflejado en el espejo. Ahora conociendo la metafísica del proceso, pasemos al procedimiento del mismo.

Tienen que estar solos y en completo silencio, sin sonidos como música, tv, voces, etc, o sea, sin ninguna distracción sensorial externa. La habitación tiene que estar en penumbras, si es posible que solo se vea usted en el espejo. Este debe ser como mínimo del tamaño suficiente como para que refleje de los hombros para arriba sentado y como máximo de cuerpo entero parado a no más de 0,50 metros (50 centímetros) del mismo. Lo primero que van a hacer es un pase de intención y luego uno de propósito. Para el de intención efectuarán el ejercicio nº1 de expansión del campo mórfico, y para el de propósito harán lo siguiente: Una vez terminado el pase de intención y sin moverse del lugar, levantarán los brazos hasta la altura de los hombros quedando así horizontales al piso, o sea en cruz. En esa posición bajarán los dedos de forma que apunten al suelo (tierra), luego darán un giro (vuelta) retrograda (contraria a las agujas del reloj) y dirán en voz alta mientras giran la frese “Sacrum circulus: custodi me a malo” terminando el circulo enfrentados al espejo volverán a la postura normal. Esto le dará un propósito final (proteger) a la intención inicial (expandir). Finalizados los pases sentados o parados frente al espejo con el índice y el pulgar o con los dos índices uno en cada ojo, se presionarán por unos segundos el globo ocular cerca de los lagrimales. Verán formas o puntos de colores, sigan presionando hasta que dejen de ver esas formas o puntos. Luego abran los ojos, verán de forma borrosa y desenfocada, no vuelvan a pestañar hasta finalizar el ejercicio, si pestañean, el ejercicio termina y no pueden volver a hacerlo ese día. 

La presión ocular lo que hace es resetear los parámetros de visión y el parpadeo vuelve a restablecer sus valores por defecto de 55Hz a 27 fps. Fijen la mirada en su imagen, más precisamente y en lo posible en sus ojos reflejados en el espejo e intenten no pestañear. El centro motor es el encargado del pestañeo, pero como están forzando su ejecución, tomará el mando el centro instintivo, así que no será sencillo evitar que suceda, sentirán ardor, molestia, lagrimeo, etc. Luego de unos minutos comenzaran a ver en el espejo cosas que nunca vieron, pero no diré qué para no influenciar en el ejercicio. Tengan en cuenta que el ejercicio finaliza en cuanto pestañeen, así que estén atentos a no hacerlo. Una vez finalizado por la causa que sea, dan una palmada lo más sonora posible y dicen: “terminus sursum” para cerra la puerta del supraconsciente y finalizar el ejercicio. Quedo a la espera de sus experiencias particulares para dar las conclusiones finales. Cumplan todos los pasos, el no cumplimiento del protocolo, inutiliza la totalidad del ejercicio.   

NOTA:
Quizás no todos puedan lograr ver algo, pero todos experimentarán la irrealidad de la realidad subjetiva y observarán su verdadera naturaleza sea la que fuere.   

Sektorl
COLABORAR CON DDLA

El botón de Whatsapp funciona solo en dispositivos móviles

Comienza a escribir y presiona Enter para buscar