sábado, 7 de noviembre de 2015

(MI-CHOQUE-FA)

“…Debo confesar que el juego no es un juego, es la vida misma. Paso a explicar, hay tres frases importantes en el relato que delimitan la realidad.

1)    “Hay cosas que tengo que callar, porque si no perdería toda credibilidad, y mi propósito y trabajo habrá sido en vano…., lo que le estoy diciendo tiene su lógica y puede ser completamente cierto.”

2)    “(Tómese todo como un supuesto, hipotéticamente hablando).”

3)    “No importa si todo es verdad, imaginación o sólo fantasía, lo que importa es lo que esto mueve en su interior. Usted es el parámetro entre la realidad y la ilusión,…”

Con la primera frase estoy diciéndoles, “ojo que lo que cuento puede ser verdad pero lo tengo que decir de esta forma”. Con la segunda estoy poniendo en duda la primera y asegurándome que no lo tomen literalmente. Y con la tercera, la más importante, deposito en ustedes la responsabilidad de creer o no creer en lo que digo y desestimo todo el contenido, haciendo hincapié en que lo importante no es el mismo, sino que es lo que sienten ustedes al leer cualquier información y como los moviliza interiormente para bien o para mal…” CONCLUSIONES 

“…Siempre dije que había cosas que podía decir y otras que debía callar, y ese equilibrio entre las palabras y el silencio es el que mantiene el orden dentro del caos, pues le da a la consciencia el margen necesario para que ésta se expanda, abarque y comprenda movimientos estratégicos que suceden fuera de esta realidad, en los bordes de la cinta de Moebius donde el cielo y la tierra se tocan. Cuando mis Amasterdamos en su momento me prepararon y entrenaron, yo era ajeno a todo suceso que acontecía fuera de esta realidad, y sólo ellos tenían acceso a esa información privilegiada, no por elitismo, sino por jerarquía, por su grado jerárquico superior en consciencia. Esto no garantiza la exclusiva confiabilidad de lo transmitido, pues los grados jerárquicos son ajenos a la intención inicial y propósito final del sujeto, y pueden responder tanto a las luces y sombras del ego, como a la consciencia y sabiduría del Ser, por tal motivo es indispensable conseguir nuestra propia conexión y grado jerárquico como muchos que ya lo han logrado en este espacio, para que la información sea comparada por ustedes y refutada o ratificada según su propia fuente. Mientras tanto, sólo queda confiar en su instinto y sentir, en lo que su corazón le transmita y su espíritu le dicte, sintiendo que resuena como un recuerdo olvidado en su interior, de algo lejano pero a la vez tan cercano a su corazón, que casi lo puede tocar…” PUNTO DE PARTIDA

Hoy me centraré en esos silencios, en lo que debo callar, lo que nunca digo porque no debo decirlo y veremos cómo reciben una verdad sin anestesia y sin procesar, dejando así que ustedes destilen la información con su propio discernimiento y correspondiente grado jerárquico. 

Desde tiempos inmemoriales, desde que la humanidad recibió el conocimiento desde las estrellas, éste fue guardado por determinadas escuelas de pensadores, formadas por aquellos que tuvieron el valor de accionar y superarse a si mismos, sujetos que no temieron enfrentar sus propios demonios y aceptar sus errores, que no temieron perdonarse y pedir perdón, que no siguieron a sus ángeles como salvadores, porque descubrieron que no hay nada que salvar porque nada es real. Este conocimiento esotérico escondía una verdad, una verdad tan fuerte que pocos la aceptarían y muchos enloquecerían al no poder decodificar la información, pues ellos sabían que toda la realidad subjetiva que conocían era nada más que un sueño, un sueño que soñamos durante nueve meses en el útero materno esperando nacer, un sueño que no es una metáfora, realmente usted aún está en el útero de su madre soñando que existe.

Mientras usted sufre, ríe, llora, se apena o desespera por esto o aquello, peleando, discutiendo, defendiendo ideales, pensamiento y posturas particulares, la vida real se desarrolla en otro espacio matricial fuera del útero, esperando que usted nazca a la vida. Quizás su madre lo sienta moverse al patear su vientre en cada batalla emocional que usted tenga, en cada enfado, miedo, alegría o tristeza que su corazón sienta, quizás nada de lo que crea que es su existencia sea más que el proceso donde se graban las runas de los patrones básicos que tendrá luego de nacer, grabando su propia plantilla de existencia con cada ecuación de elección que se le presente, quizás en ese sueño de nueve meses que para usted es una vida, solo sueñe sus designios futuros o lo que fue o será una de sus existencias, soñando uno de los 49 avatares de su SER esperando su turno en la trama sagrada.  

Piénselo, todas las filosofías dicen que la existencia es un sueño, que es mente, que es ilusoria, que es un holograma, que no es real. Ese bebé creciendo y desarrollándose sueña su vida, sueña que existe y sueña que sueña hasta el momento que le toque nacer y vivir la vida que durante nueve meses soñó. Intente soñar una existencia plena para que su vida real sea un paraíso de felicidad y amor y no un infierno de sufrimiento y dolor. 



Sektorl

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